Ya he hablado de la eternidad,
que proviene del excremento,
ahora me voy a concentrar,
solamente en lo sagrado,
en eso que significa màs que una vida.
Y es que es esa la certeza inconciente,
que tiene nuestra morbo,
cuando un hijo viene en camino;
ya que trascenderà nuestra existencia,
pero al mismo tiempo nos pertenece,
pertenece a nuestra vida.
Es esa la certeza inconciente,
que tiene nuestra morbo,
que ese alguien es semejante a mi,
que trae algo sagrado del màs allà,
y nuestro erotismo anal dice...
que trae algo que me pertenece,
eso sagrado es nuestro hijo.
Serà un excremento,pero es divino.
Cuando es engendrado al fin,
se transforma en el dios de los mandados,
si estamos angustiados,
ya no prendemos una vela,
simplemente le decimos algo,
haz esto o aquello y ya està,
el niño lo hace y se acabò,
se acabò nustra angustia.
¿pero que pasa cuando se aborta?
nuestros deseos se truncan (reprimen)
ya que nuestros deseos son,
que se acaben nuestras angustias,
pero el niño no harà nada,
hemos roto lo sagrado,
y eso merece un castigo(represiòn)
a nuestros deseos trascendentales.
Sean cuales fueran estos,
tendremos mal ano,
el mal ano es equiparable a thanatos,
la pulsiòn destructiva,y autodestructiva.
inùtil serìa encender cien velas,
el erotismo anal no nos consentirà,
no retendrà duestros deseos,
ni expulsarà nustras angustias.
Por el contrario,retendrà las angustias,
y reprimirà nuestros deseos.
En mayor o menor grado,
segùn como nos identifiquemos,
con dicho erotismo anal.
Incluso puede exiliar el yo,
hacernos enajenados de la realidad,
hacernos paranoicos(hipertrofia del yo)
En el mejor de los casos,
nuestra angustia interminable,
por la ausencia de aquello sagrado,
que perdimos irrecuperablemente,
puede llevarnos a la cotideaneidad,
que es aceptar que hoy estamos mañana no se sabe.
Puesto que lo trascendente,eterno,sagrado,
ha sido perdido irrecuperablemente.
Lo mas usual,el desplazamiento,
es decir culpar a los padres o la pareja,
no nos libera del mal ano.
La justificaciòn o la negaciòn tampoco,
es decir "mis padres no lo querìan" o,
"yo no fuì",no solucionan el problema.
Engendrar nuevamente tampoco.
Hay que asumir la cotineadeidad,
el vivir sin futuro ni mas allà,
sin lo sagrado y lo eterno,
sin desear nada trascendental.
Y puesto que lo sagrado roto,
dura toda la vida y mas,
es de esperar que eso dure,
nuestro exilio o destierro.
Desde donde podemos utilizar,
a thanatos para nuestros fines,
es decir castigar a eros(la vida)
hasta que llueva del cielo,
aquello sagrado que hemos perdido,
cosa que no ocurrirà ni con miles de velas,
solo lograremos la impotencia.
Pero despuès de esto,un dìa,
la vela traerà la luz,
es decir que volveremos del exilio,
seremos concientes que somos finitos,
y que la existencia dura lo que dura,
y que nuestro yo ha perdido,
ese camino sagrado hasta el fin,
y no nos queda nada que esperar,
excepto que thanatos no de su golpe mortal.
Lo que harà indefectiblemente,
y del que solo nos salvarà un buen ano,
Este reiterativo ejercicio,
bien puede ganarnos el indulto,
ya que el ano deberà elegir,
la cotineadeidad (vida) o,
thanatos la autodestrucciòn,
y por lo general el ano,
prefiere acompañarnos toda la vida.
este es el origen usualmente del mal ano,
el aborto y lo que ello implica,
y es dificultosa su superaciòn,
puesto que roto lo sagrado(excremento)
no queda nada que retener.
Serà un excremento pero es divino.
yo quiero mi excremento!!!
aunque haya sido solo un sangròn,
de pequeño,pero es sagrado !!!
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